sábado, 30 de enero de 2016

EL CASTILLO DE CRISTAL




Autor: Jeannette Walls.
Título original: The glass castle. 
Género: Memorias. 
Año de publicación: 2005.
Páginas: 430.

SINOPSIS

Algunas pocas veces en la vida nos encontramos con libros excepcionales. Libros que se nos van imponiendo lentamente, que nos envuelven con su magia y que se instalan en nuestro corazón para no irse más.

Así es la historia que nos cuenta Jeannette Walls, una exitosa periodista que durante muchos años ocultó un gran secreto. El de su familia. Una familia al mismo tiempo profundamente disfuncional y tremendamente viva, vibrante. El padre, Rex, es un hombre carismático y entusiasta, que logra transmitir a sus hijos la pasión por vivir. Les enseña física, geología, les cuenta historias. Pero Rex es alcohólico, y cuando está borracho se convierte en una persona destructiva y poco de fiar. La madre es un espíritu libre, una pintora muy orgullosa de su arte que aborrece la idea de una vida convencional y que no está dispuesta a asumir la responsabilidad de criar a sus cuatro hijos.

La familia Walls es una familia errante. Viven aquí y allá y sobreviven como pueden. Los niños aprenden a cuidar de sí mismos, se protegen unos a otros, y finalmente consiguen salir del círculo infernal en que se convierte la familia para marcharse a Nueva York. En el camino quedan noches donde duermen al aire libre en el desierto, pueblos donde acuden por una semana a la escuela, vecinos que los ayudan y abusos de todo tipo.

El castillo de cristal es la historia conmovedora de una familia que ama y que también abandona, que es leal y al mismo tiempo decepciona. Es uno de esos libros después de cuya lectura uno no permanece igual sino que sale cambiado para siempre.

MI OPINIÓN

"Cuando papá no nos hablaba en sus relatos de las cosas asombrosas que ya había hecho, lo hacía de las cosas maravillosas que haría en el futuro. Como la construcción del Castillo de Cristal". (El castillo de cristal, fragmento). 

Jeannette Walls es la protagonista de esta historia. Es su historia. En este libro, la autora nos narra la niñez tan difícil, llena de carencias y de abusos, que tanto ella como sus 3 hermanos vivieron a lado de las personas que los trajeron a este mundo, pero que difícilmente pueden llamarse padres. 

Es una historia que sorprende por la crudeza de las situaciones que tuvieron que vivir estos 4 niños: la total irresponsabilidad de sus padres, la falta de un hogar, la constante huida hacia otras ciudades, la suciedad en la que vivían, la carencia grave de comida, los insultos, las múltiples promesas sin cumplir, la falta de apoyo y deseo de sus propios progenitores de salir de esa vida tan sucia y desagradable que crearon para sus hijos. 

A su corta edad, pronto entendieron que estaban solos, que sus padres no eran lo suficientemente competentes para hacerse cargo de ellos o simplemente no deseaban procurarles lo básico de una digna existencia. Tuvieron que salir adelante apoyándose entre los 3 mayores y viendo por la hermana menor, ya que su padre era un alcohólico que nunca supo conservar un trabajo y que vivía esperanzado en encontrar oro, y su madre, una persona totalmente desentendida de su rol de madre y además una persona egoísta que sólo pensaba en sus sueños frustrados. Ambos vivían excusándose en una ridícula forma de pensar.

"Mamá me miró asustada. Había roto una de nuestras reglas no escritas: se suponía que siempre teníamos que aparentar que nuestra vida era una larga e increíblemente divertida aventura". (El castillo de cristal, fragmento).  

Me parece indignante que los que se hacían llamar sus padres, dieran más importancia a las ratas, a los gusanos o a las latas abolladas, que a la integridad de sus hijos. No daban relevancia a los accidentes que tenían, no se preocupaban por el hecho de que sus hijos pasaban días sin comer o ingerían comida podrida y engusanada. No daban importancia a los acosos sexuales que una de sus hijas sufrió, llegando incluso a justificar a las personas que cometieron esos actos en contra de ella. Simplemente no les interesaba lo que les acontecía ni lo que les hacía falta. 

En el transcurso de la narración, se descubre que tanto el padre como la madre, tenían la forma de sacar a sus hijos de esa miseria, pero no lo hicieron. Debe resultar muy difícil para un hijo, darse cuenta que sus padres podían darle, no una vida lujosa, pero sí una vida digna, una vida limpia, una vida con cuidados, una vida con escuela, con ropa, con zapatos, con comida. Pero en su ilógica y torcida forma de pensar, sencillamente sus padres eligieron para ellos una cruel y mísera vida. 

Esta es una historia real, no hay un ápice de ficción en sus párrafos, quien la escribe la vivió, y eso la hace aún más insólita. Al leerla, uno se cuestiona cuántas situaciones adversas pueden tolerar unos niños que tienen padres, pero que quizá fuera mejor no tenerlos. Cuántas promesas puede recibir una persona y cuántas decepciones puede soportar. Pero también es una historia que plantea la increíble unión entre estos hermanos, quienes, a pesar de que tenían todo en contra, lucharon para salir de esa vida miserable, porque sabían que había algo más y mejor para ellos. Y lo lograron. 

"No tenía ni idea de cómo sería mi vida entonces, pero mientras reunía mis libros escolares y salía por la puerta me juré a mí misma que jamás sería como ella...". (El castillo de cristal, fragmento). 

VALORACIÓN 



SOBRE EL AUTOR

Jeannette Walls nació el 21 de abril de 1960, en Phoenix, Arizona. 

Es periodista y escritora. Está casada con el periodista John Taylor. 










2 comentarios:

  1. Excelente tu reseña Este libro me ha dejado frases y testimonios de una vida hecha por la vida misma con lo injusto de crecer con alguien que debe cuidar de ti pero no puede cuidar de si mismo Pero te hace ta fuerte ante la vida que ya nada te hace caer

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  2. Que buena reseña, a la lista! desde que vi el título quise leerlo, ahora después de leer la reseña... Con más razón, gracias Jean

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